Otros de plano van a los eventos en estado etílico. Es lógico y normal el premiarse a uno mismo por las victorias y logros, aunque hubo algunos que sin ganar nada simplemente dijeron: “vamos a chupaaar”…
El ciclista belga Gijs Van Hoecke compitió en el velódromo e intentó ganar alguna medalla para su país, pero… no pudo. Sin embargo, eso no le quitó motivación alguna para “curarse” el malestar por no haberse llevado alguna presea con unos tragos coquetos en un antro de Londres, específicamente el Mahiki. A sus 20 años y así quedó. Sus compañeros de equipo tuvieron que ayudarlo a salir.
¿Qué pie de foto le pondrían a esta imagen?