Llegando al lugar este lo primero que note fueron un par de niños gordos. No les estoy hablando de niños gorditos, esos que a esa edad son naturalmente así por causa de su crecimiento. Estos niños estaban gordísimos. El Padre era una persona delgada y la señora estaba “gordita” lo que me hacia pensar que igual y no era hereditario. Pero cuando los vi marraneandose las donas entendí el problema de su gordura. La verdad no les puse tanta atención… bueno si, pero solo fue por que empezaron a llegar mas niños gordos. Ahí fue cuando note que todos los niños que estaban llegando estaban extremadamente gordos.
No se si sea algo normal eso de que vas a comer pan dulce y que te tengas que encontrar a niños gordos. No se si cuando vas a comer ensaladas vas a toparte a pura gente delgada. No se si sea común pero el exceso de niños gordos que vi esa noche fue como para que se me quedara un buen rato en la mente. Si para mi fue un simple antojo ir a comerme una donita, que tan común eran los antojitos de estos niños y sus donas.
No me gusta meterme con la apariencia de la gente pero ante tremendo espectáculo de gordura la verdad solo podía pensar en todas esas notas de que México es un país de gordos. Lo preocupante no es tanto el aspecto físico si no la salud de estos niños que cuando dejen su inocencia se toparan con problemas serios como diabetes y la inocencia se pierde a muy temprana edad.
En México 4 millones de niños entre 5 y 11 años sufren de sobrepeso. Actualmente, 25 de cada 100 jóvenes de entre 16 y 18 padecen algún grado de obesidad, según el IMSS. De acuerdo con un estudio realizado en 16 escuelas primarias en México, a un total de 3725 alumnos, el 58.8 por ciento de los niños presentan exceso de peso y cabe destacar que el 27.80 por ciento de la población del Estado de Chihuahua presentan problemas de obesidad”.
Desafortunadamente Chihuahua ocupa el primer lugar en obesidad infantil y esto se deber primordialmente al sedentarismo y la mala alimentación por eso es indispensable que desde pequeños se acostumbren a llevar una vida sana y a realizar ejercicio.
¿Qué ha pasado con la coca00cola, pan dulce, galletas, tacos, pizzas, hamburguesas y otros alimentos con alto contenido de calorías que sacarían de las escuelas?
Las secretarías federales de Educación Pública (SEP) y de Salud (SS) han sido acechadas por las grandes empresas de estos productos “chatarras” y todo parece indican que pararon el plan emergente.
YA QUE ANDAMOS CON OLVIDOS…Una pareja de viejitos llega a un restaurante. El viejecito tenía muchas atenciones con la esposa y se dirigía a ella con palabras de inmenso cariño:
- Ven, mi vida… Siéntate, mi cielo… ¿Estás a gusto, reina?…
- ¿Qué quieres pedir, amorcito?
El mesero observaba aquello y estaba impresionado. Poco después la viejita se levantó de la mesa para ir al baño.
El mesero, sin poderse contenerse va con el viejito y le pregunta:
- Perdone usted la indiscreción:
¿Cuantos años tienen ustedes de casados?”
- Estamos celebrando 50 años de matrimonio.
- Caramba, señor! -dice el mesero-.
¡Estoy conmovido! cincuenta años de casados, ¡y cómo le habla usted a su esposa!
‘Mi vida’…’Mi cielo’…’Mi reina’… ‘Mi amorcito’…!
A lo que responde en voz muy baja el viejito:
Es que ya no me acuerdo cómo se llama… ¡
REGRESE EL EJÉRCITO.- Esto resulta SOPRENDENTE, pues la sociedad civil, está casi con el grito en el cielo suplicando que esta criminalidad ya termine, y prefieren ver que la ciudad parezca campo de guerra, con los retenes en las afueras de la ciudad, en trincheras armadas con llantas y costales de arena; con militares vestidos de camuflaje.
Al menos la ciudadanía sigue teniéndole fe al Ejército Mexicano, sigue creyendo en su fuerza para combatir al crimen organizado; pero deben haber las reformas necesarias para que puedan actuar directamente contra el Crimen Organizado por que ahora siguen con las manos atadas y actúan en la ilegalidad completa.
Quieren que los Policías Federales se vayan y regresen los verdes. Nunca me acabara de sorprender mi México.



